"SE VA CALENTANDO LA COSA"Por Pablo Reyes.(www.chupandocaramelo.com)

viernes, 3 de junio de 2011




Vaya que alegre me puse ayer, vaya más alegre que un peo en una yacusi, pues si que si, parece que la cosa se va poniendo del color de la vergüenza; pude dormir como hacia tiempo no dormía, a piernas sueltas y soñando como un adolecente enamorado de la maja más bella del barrio, ¡joder ¡que alegre que estoy, la gente en Cuba se están llenando de amor propio o se les está pegando la fuerza mora, yo no sé, pero al parecer a los cubanos de a pie se les está acabando la paciencia y a la calle se han botado.
Pues nada, que todo tiene su tiempo y ya las cosas no son como las pintaban, los guapetones de barrio se han controlado, pudimos a ver a Ramón con unos Ramones bien puestos, desafiando al mundo y listo para la pelea, y lo bonito no salió nadie a ni siquiera decirle. ¿Por qué no te callas? Como le hiso el Rey Juan Carlos al monigote de Venezuela, pues vaya como que no son tan papis, nada de nada, luego cuatro mujeres con una sabana por allá por la Plaza Cívica (que yo no le digo el nombre que le han puesto ahora, si donde canto Juanes), pidiendo libertad y justicia y hace unos días en Guantánamo coño, la cosa fue más caliente.
Por allá el Oriente cubano que mi padre adoro hasta el último suspiro de su vida, se movió la voluntad de un puñado de jóvenes que saliendo a la calle con lo poco que tenían, un cartel, pero con la vergüenza que da el saberse con la razón salieron ellos como pinos nuevos parados en los hombros de una historia que no hace falta contar para rendirle respeto; voces pidiendo libertad y dándole abajo a los Castros, voces que cantaron el himno que un día hiso temblar a España y que luego del final de la guerra nos unió como hijo a la madre, por siempre, ese himno bayamés que llamo a la guerra por la justicia un día ,volvió a sonar por las calles del Oriente cubano, que es donde tiene que sonar.
Muchachos, quiero tanto ese pedazo de vida que acostada esta en el Caribe, esperando por un futuro digno, que cuando pude ver el video y escuchar las voces jóvenes entonando ese himno, me dio tanta alegría que las lagrimas corrían felices por mis arrugas y entonces le dije a mi cubana de tantos años, esto no se ha acabado, no señor, ahora es que empieza la fiesta, si nos apuramos un poquito podremos ver el fin de esta larga película de horror. Qué bien, por los muchachos, que sigan saliendo y sumando, que sigan enviando reportajes y muchas fotos, que las vamos a regar por todas partes, para que el mundo vea que allá, en Cuba, todavía queda vergüenza, que los hombres todavía les queda lo que hace falta para morirse contento si se cumple con el deber, que nadie empuja a mi hembra sin recibir el castigo y el que toque a mi madre, mi hermana o mi amiga tendrá justicia de la buena, la que se cobra en los callejones oscuros, la que se paga con dolor del bueno, así es como es y como siempre ha sido, por eso adelante y como siempre hemos dicho, la batalla es en la calle, de Oriente a Occidente un empuje simultaneo.

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